Día Segundo:
9 de junio
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu
Santo. Amén.
1. Ambientación inicial
En este segundo día contemplamos la adolescencia de la
Venerable Madre Humilde del Niño Jesús, descubriendo
cómo Dios la fue llamando en medio de la vida cotidiana:
el trabajo, la familia, el estudio y las responsabilidades
sencillas. Su corazón se formó en la oración, el servicio y
la fidelidad a lo pequeño. Se nos invita a pedir la gracia de
reconocer la voz de Dios en lo humilde y ordinario de
cada día.
2. Canto inicial sugerido:
“Me llamaste en
lo sencillo”
3. La llamada de Dios en la vida cotidiana
En su adolescencia, María Patricia Magdalena creció en
un ambiente pobre, pero profundamente religioso.
Estudió con las Madres Carmelitas Misioneras de Santa
Teresa, donde destacó por su piedad, inteligencia y amor
a la lectura. Frecuentaba la oración, los sacramentos y los
buenos libros, descubriendo así su vocación a la vida
consagrada.
Aunque las Carmelitas la invitaron a ingresar con ellas,
decidió regresar con su familia para ayudar a su madre y
trabajar con sus hermanos, organizando su vida entre el
trabajo, el hogar y la lectura.
El libro Fue Humilde relata que, después de cumplir
quince años, Magdalena expresó a su madre el deseo de
hacerse religiosa. Su madre le pidió orar mucho para
conocer la voluntad de Dios. Más tarde, Magdalena
aclaró que deseaba ingresar con las franciscanas de
Peralvillo y no con las Carmelitas. Entonces su madre le
pidió esperar un año para reflexionarlo, y ella aceptó
obedientemente.
4. Texto de la Venerable Madre Humilde del Niño Jesús
“Déjese generosamente en sus manos… No piense
mucho, cualquier duda que se le presente luego
comuníquela al confesor o a quien tenga confianza.”
5. Iluminados por la Palabra.
1 Samuel 3,10
La Palabra presenta la actitud fundamental del discípulo:
escuchar con disponibilidad la voz del Señor: “Habla,
Señor, que tu siervo escucha.”
6. Reflexión
La vida de María Magdalena enseña que Dios llama en
medio de las responsabilidades ordinarias. Su vocación
fue madurando mediante la oración, la lectura, el trabajo
y la obediencia. Supo discernir con paciencia, sin
precipitarse, aceptando esperar y confiar en Dios. Su
ejemplo recuerda que la verdadera vocación crece en el
silencio interior, la humildad y la perseverancia.
Ante su testimonio, podemos preguntarnos:
¿Estoy
dedicando tiempo al silencio y a la oración para escuchar
lo que Dios quiere de mí en este momento de mi vida?
Se medita
7. Preces para todos los días.
R/ Señor, forma en nosotros un corazón humilde.
- Por la Iglesia, para que reconozca los caminos sencillos por donde Dios sigue formando santos y acompañe con sabiduría a quienes buscan descubrir su vocación. Oremos.
- Por las familias, especialmente las más pobres, trabajadoras y sencillas, para que vivan unidas en el amor, la fidelidad y la confianza en Dios, descubriendo en la vida cotidiana un camino de santidad. Oremos.
- Por los niños, jóvenes y personas que viven soledad, pérdidas, enfermedad, sufrimiento o incertidumbre vocacional, para que encuentren protección, esperanza y fortaleza en el Señor. Oremos.
- Por los enfermos, ancianos, moribundos y quienes atraviesan pruebas físicas o espirituales, para que experimenten la cercanía misericordiosa de Cristo y el consuelo de la fe. Oremos.
- Por las Hermanas Franciscanas de la Inmaculada Concepción, para que custodiemos con fidelidad el carisma recibido y continuemos reparando la viña 10 del Señor con humildad y entrega generosa. Oremos.
- Por la pronta beatificación de la Venerable Madre Humilde del Niño Jesús, si es voluntad de Dios, y para que su testimonio siga inspirando a muchos a caminar hacia la santidad. Oremos.
- Por todos los que rezamos esta novena, para que aprendamos a discernir la voluntad de Dios, servir con humildad, perseverar en las pruebas y dar fruto abundante de santidad. Oremos.
8. Compromiso del día
Hoy
dedicaré un momento de silencio para escuchar al
Señor y preguntarle qué me pide en este momento de mi
vida, qué debo esperar con paciencia y qué paso concreto
puedo dar para responder mejor a su voluntad.
9. Oración para pedir la intercesión
de la Venerable
Madre Humilde del Niño Jesús.
Dios Omnipotente y Misericordioso, Padre de Nuestro Señor Jesucristo, por el gran amor que nos has manifestado por tu Hijo, concédenos desear profundamente la santidad como se lo concediste a tu Venerable Madre Humilde del Niño Jesús, y, si es tu voluntad, para que todos seamos pronto testigos de su glorificación, concédenos alcanzar la gracia de…
(Pídase la gracia o favor que se necesita)
Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
Padre Nuestro, Ave María y Gloria al Padre.
V. Venerable Madre Humilde del Niño Jesús,
R. Ruega por nosotros
10. Canto final sugerido:

Tenga la bondad de comunicar el favor o
gracia recibidos por intercesión de la Venerable Humilde del Niño Jesús o algún
donativo para su Causa a:
O escribir a:
Hermanas Franciscanas de la Inmaculada
Concepción
Causa de Canonización Madre Humilde del
Niño Jesús
Calle La Otra Banda No. 35 San Ángel –
Álvaro Obregón, 01000 México CD
Nos puede llamar a los teléfonos:
+52 1 55 3550 5908
La Congregación de Hermanas Franciscanas de la Inmaculada Concepción los invita a orar y pedir la intercesión de madre Humildita para obtener la evidencia de un Milagro y poder tener la gracia que la Iglesia la proclame Beata.
Oración para pedir la Intercesión
de la Madre Humilde del Niño Jesús
Dios Omnipotente y Misericordioso ´
Padre de Nuestro Señor Jesucristo
por el gran amor que nos has manifestado por tu Hijo,
concédenos desear profundamente la santidad
como se lo concediste a la venerable
Humilde Patán Sánchez del Niño Jesús,
y, si es tu voluntad,
para que todos seamos pronto testigos de su glorificación
concédenos alcanzar la gracia de
(pídase la gracia o el favor que se necesita).
Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
Se reza
Un Padre Nuestro, una Ave María y un Gloria al Padre.
CON LICENCIA ECLESIÁSTICA
La Venerable Madre Humilde honró con la vida y con las obras el nombre recibido en la profesión religiosa. Nació en el rancho de la Concepción (Guanajuato) en México en 1895.
En 1912, entró en la Congregación de las Hermanas Franciscanas de la Inmaculada Concepción, fundada en 1874 en la ciudad de México por el Padre José del Refugio Morales, OFM.
En 1922, con tan solo 27 años de edad, fue electa superiora general del Instituto. Este encargo lo ejercitó seguidamente durante 24 años, mostrando gran amor y exquisita cariad hacia sus hermanas para las cuales fue madre, guía y ejemplo viviente de la regla. Poseyó el don del consejo, de la prudencia y del discernimiento que le permitieron guiar su familia religiosa en un actuar pleno del carisma. Fue heroica en el perdonar a aquellos que la hirieron con graves calumnias.
Murió en Veracruz (México) el 17 de junio de 1970. La Causa para su canonización fue iniciada en 1999.
No hay comentarios:
Publicar un comentario