Día Sexto
13 de junio
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén
1. Ambientación inicial
En este sexto día contemplamos a la Venerable Madre Humilde del Niño Jesús en su servicio de gobierno como Superiora General de la Congregación HFIC. Su autoridad fue un servicio humilde y maternal, vivido con oración, prudencia, firmeza y amor a la Congregación. Pidamos al Espíritu Santo que nos conceda un corazón humilde y generoso para servir con amor, prudencia y espíritu fraterno, buscando siempre el bien de los demás y el crecimiento de la obra que Dios nos ha confiado.
1. Ambientación inicial
2. Canto inicial sugerido:
“Servir sin buscar grandeza”
3. La Autoridad como Servicio
La Venerable Madre Humilde del Niño Jesús fue elegida Superiora General el 2 de febrero de 1922, próxima a cumplir veintisiete años. Las madres capitulares reconocieron en ella madurez, firmeza y capacidad de gobierno, elección confirmada por el Arzobispo José Mora y del Río.
Durante su primer período de gobierno realizó visitas canónicas, escribió numerosas circulares y animó a las hermanas a vivir en oración, caridad, perdón y responsabilidad. Organizó con espíritu de oración la vida espiritual y jurídica del Instituto.
Trabajó por consolidar la Congregación: procurar la aprobación diocesana, impulsó el trabajo de las Constituciones, fortaleció la vida fraterna y procuró conservar el espíritu recibido de los fundadores, considerando a la Congregación como una planta tierna que necesitaba cuidado constante.
La Venerable Madre Humilde del Niño Jesús fue elegida Superiora General el 2 de febrero de 1922, próxima a cumplir veintisiete años. Las madres capitulares reconocieron en ella madurez, firmeza y capacidad de gobierno, elección confirmada por el Arzobispo José Mora y del Río.
Durante su primer período de gobierno realizó visitas canónicas, escribió numerosas circulares y animó a las hermanas a vivir en oración, caridad, perdón y responsabilidad. Organizó con espíritu de oración la vida espiritual y jurídica del Instituto.
Trabajó por consolidar la Congregación: procurar la aprobación diocesana, impulsó el trabajo de las Constituciones, fortaleció la vida fraterna y procuró conservar el espíritu recibido de los fundadores, considerando a la Congregación como una planta tierna que necesitaba cuidado constante.
4. Texto de la Venerable Madre Humilde del Niño Jesús
“Este cuidado corresponde a todas y a cada una de las que formamos la Congregación; sus intereses, intereses son de todas las religiosas y todas debemos trabajar con entusiasmo e ir a todos los sacrificios con generosidad y valentía, cuando así nos lo exija la Congregación.”
“Este cuidado corresponde a todas y a cada una de las que formamos la Congregación; sus intereses, intereses son de todas las religiosas y todas debemos trabajar con entusiasmo e ir a todos los sacrificios con generosidad y valentía, cuando así nos lo exija la Congregación.”
5. Iluminados por la Palabra.
Jesús enseña que la verdadera grandeza está en servir a los demás: “El que quiera ser grande entre ustedes, que sea su servidor; y el que quiera ser el primero, que sea esclavo de todos. Porque el Hijo del hombre no vino a ser servido, sino a servir y a dar su vida en rescate por muchos.”
Jesús enseña que la verdadera grandeza está en servir a los demás: “El que quiera ser grande entre ustedes, que sea su servidor; y el que quiera ser el primero, que sea esclavo de todos. Porque el Hijo del hombre no vino a ser servido, sino a servir y a dar su vida en rescate por muchos.”
6. Reflexión
La Venerable Madre Humilde del Niño Jesús comprendió que la autoridad, según el Evangelio, no es dominio, sino servicio. Jesús enseñó a servir con humildad y a cuidar la vida confiada por Dios. Ella entendía que una fraternidad, una familia o una vocación necesitan cuidado constante. Su manera de servir unía firmeza y ternura: defendía la oración, la obediencia y la caridad, pero también acompañaba, animaba y sostenía a las hermanas en sus dificultades.
Estamos llamados a ejercer nuestras responsabilidades con humildad, oración y amor, buscando siempre el bien de los demás. Ante este llamado, podemos preguntarnos: ¿Estoy viviendo mis responsabilidades con espíritu de humildad, caridad y verdadero servicio a los demás?
La Venerable Madre Humilde del Niño Jesús comprendió que la autoridad, según el Evangelio, no es dominio, sino servicio. Jesús enseñó a servir con humildad y a cuidar la vida confiada por Dios. Ella entendía que una fraternidad, una familia o una vocación necesitan cuidado constante. Su manera de servir unía firmeza y ternura: defendía la oración, la obediencia y la caridad, pero también acompañaba, animaba y sostenía a las hermanas en sus dificultades.
Estamos llamados a ejercer nuestras responsabilidades con humildad, oración y amor, buscando siempre el bien de los demás. Ante este llamado, podemos preguntarnos: ¿Estoy viviendo mis responsabilidades con espíritu de humildad, caridad y verdadero servicio a los demás?
Se medita
7. Preces para todos los días
R/ Señor, forma en nosotros un corazón humilde.
1. Por la Iglesia, para que reconozca los caminos sencillos por donde Dios sigue formando santos y acompañe con sabiduría a quienes buscan descubrir su vocación. Oremos.
2. Por las familias, especialmente las más pobres, trabajadoras y sencillas, para que vivan unidas en el amor, la fidelidad y la confianza en Dios, descubriendo en la vida cotidiana un camino de santidad. Oremos.
3. Por los niños, jóvenes y personas que viven soledad, pérdidas, enfermedad, sufrimiento o incertidumbre vocacional, para que encuentren protección, esperanza y fortaleza en el Señor. Oremos.
4. Por los enfermos, ancianos, moribundos y quienes atraviesan pruebas físicas o espirituales, para que experimenten la cercanía misericordiosa de Cristo y el consuelo de la fe. Oremos.
5. Por las Hermanas Franciscanas de la Inmaculada Concepción, para que custodiemos con fidelidad el carisma recibido y continuemos reparando la viña 10 del Señor con humildad y entrega generosa. Oremos.
6. Por la pronta beatificación de la Venerable Madre Humilde del Niño Jesús, si es voluntad de Dios, y para que su testimonio siga inspirando a muchos a caminar hacia la santidad. Oremos.
7. Por todos los que rezamos esta novena, para que aprendamos a discernir la voluntad de Dios, servir con humildad, perseverar en las pruebas y dar fruto abundante de santidad. Oremos.
1. Por la Iglesia, para que reconozca los caminos sencillos por donde Dios sigue formando santos y acompañe con sabiduría a quienes buscan descubrir su vocación. Oremos.
2. Por las familias, especialmente las más pobres, trabajadoras y sencillas, para que vivan unidas en el amor, la fidelidad y la confianza en Dios, descubriendo en la vida cotidiana un camino de santidad. Oremos.
3. Por los niños, jóvenes y personas que viven soledad, pérdidas, enfermedad, sufrimiento o incertidumbre vocacional, para que encuentren protección, esperanza y fortaleza en el Señor. Oremos.
4. Por los enfermos, ancianos, moribundos y quienes atraviesan pruebas físicas o espirituales, para que experimenten la cercanía misericordiosa de Cristo y el consuelo de la fe. Oremos.
5. Por las Hermanas Franciscanas de la Inmaculada Concepción, para que custodiemos con fidelidad el carisma recibido y continuemos reparando la viña 10 del Señor con humildad y entrega generosa. Oremos.
6. Por la pronta beatificación de la Venerable Madre Humilde del Niño Jesús, si es voluntad de Dios, y para que su testimonio siga inspirando a muchos a caminar hacia la santidad. Oremos.
7. Por todos los que rezamos esta novena, para que aprendamos a discernir la voluntad de Dios, servir con humildad, perseverar en las pruebas y dar fruto abundante de santidad. Oremos.
8. Compromiso del día
Hoy realizaré con humildad un servicio concreto y revisaré cómo estoy realizando la misión que Dios me ha confiado.
Hoy realizaré con humildad un servicio concreto y revisaré cómo estoy realizando la misión que Dios me ha confiado.
9. Oración para pedir la intercesión de la Venerable Madre Humilde del Niño Jesús
Dios Omnipotente y Misericordioso, Padre de Nuestro Señor Jesucristo, por el gran amor que nos has manifestado por tu Hijo, concédenos desear profundamente la santidad como se lo concediste a tu Venerable Madre Humilde del Niño Jesús, y, si es tu voluntad, para que todos seamos pronto testigos de su glorificación, concédenos alcanzar la gracia de…
Dios Omnipotente y Misericordioso, Padre de Nuestro Señor Jesucristo, por el gran amor que nos has manifestado por tu Hijo, concédenos desear profundamente la santidad como se lo concediste a tu Venerable Madre Humilde del Niño Jesús, y, si es tu voluntad, para que todos seamos pronto testigos de su glorificación, concédenos alcanzar la gracia de…
(Pídase la gracia o favor que se necesita)
Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
Padre Nuestro, Ave María y Gloria al Padre. V. Venerable Madre Humilde del Niño Jesús,
R. Ruega por nosotros
Padre Nuestro, Ave María y Gloria al Padre.
V. Venerable Madre Humilde del Niño Jesús,
R. Ruega por nosotros




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